Guia de buenas prácticas para las piscinas de uso público (2)

piscinas2

RIESGOS POR AGENTES FÍSICOS

Ruido

Para evitar el riesgo de ruido en piscina, hay que utilizar materiales de construcción reductores de ruido, como pueden ser los paneles acústicos de poliuretano.

Este aspecto es muy importante en cuanto a confort ambiental, ya que en piscinas de animación se registran valores medios superiores a 88 decibelios.

Iluminación

La iluminación es otro factor importante en cuanto a confort ambiental y a seguridad para el usuario.

Un nivel de iluminación de 200 lux parece suficiente. No obstante para piscinas de competición se suele necesitar más iluminación, unos 400 lux. Para vestuarios 250 lux y para las gradas, pasos y vestíbulos, 250 lux.

Una luz excesiva provoca reflejos en bañistas y monitores. Es preferible la utilización de luz indirecta cuando sea posible.

Por otro lado, es obligatoria la existencia de luces de emergencia según lo establecido en la legislación vigente.

RIESGO POR AGENTES QUÍMICOS

Los productos deben ser claramente identificados y etiquetados. Se realizará un control de los productos adquiridos, los cuales deben disponer de las fichas de seguridad del producto y certificado del fabricante.

También debe controlarse el almacenamiento y distribución de los mismos, restringiendo su uso y la entrada al almacén a personal autorizado y formado.

Se deben almacenar en locales, en sótano y planta baja, con ventilación directamente al exterior.

Si el volumen de productos químicos almacenados es alto, es recomendable disponer de alarmas para casos de vertidos y fugas, así como de un plan de emergencia y evacuación en caso de que esto ocurra.

También debe contemplarse un almacenamiento adecuado, tanto por reactividad como por inflamabilidad y tenerse en cuenta las incompatibilidades químicas.

Específicamente deben separarse el hipoclorito sódico (lejía) del ácido clorhídrico (salfumán).

Se elaborará un programa previo al tratamiento con productos químicos, en el que se detallará las plagas a controlar (roedores, insectos, etc.), las zonas donde se realizará el tratamiento y el procedimiento utilizado.

Debe contemplarse también el riesgo de producción ocasional de gas inflamable (hidrógeno) y las fugas de cloro, en caso que se utilice directamente este gas desinfectante.

RIESGO POR AGENTES QUÍMICOS EN EL AIRE

El exceso de humedad habitual, aparte del disconfort, corroe las estructuras metálicas de la piscina y aumenta enormemente el riesgo eléctrico.

La temperatura del agua debe estar como máximo a 27 ºC, de lo contrario se produce un exceso de condensación. Para el adecuado nivel de humedad debe disponerse de un sistema de ventilación que garantice una humedad máxima del 70%.

Por otro lado, la ventilación debe permitir mantener las concentraciones de cloro en aire al nivel más bajo posible, de cara a evitar disconfort olfativo y, sobre todo, efectos adversos tóxicos en la salud de los usuarios. La concentración máxima permisible para evitar efectos irritantes está fijada en 0,5 ppm (1,5 mg/m3).

RIESGO ELÉCTRICO. ELECTROCUCIONES.

El material eléctrico debe estar seleccionado en función de las características del local, y la instalación eléctrica debe cumplir con el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (RD 842/2002) en su conjunto.

La instalación de equipos eléctricos e interruptores en las zonas de libre acceso se restringirán al máximo, empleando solamente los que sean imprescindibles para las actividades que se desarrollen en la piscina (megafonía o accionamiento de equipos relacionados con la actividad y mantenimiento de la piscina).

Las máquinas de la limpieza y mantenimiento emplearán conexiones protegidas y se centralizarán los interruptores en cuadros protegidos fuera del recinto del vaso y del alcance de los usuarios.

Es conveniente una revisión periódica del conjunto de la instalación eléctrica ya que, por las condiciones ambientales de las piscinas, puede deteriorarse con relativa facilidad.

RIESGO POR AGENTES BIOLÓGICOS.

piscina3Los hongos proliferan en zonas húmedas (zona de piscina y vestuarios) y las lesiones que provocan pueden ser profundas o cutáneas. Las bacterias se multiplican rápidamente en caso de un incorrecto mantenimiento de la piscina.

Se tendrá especial cuidado en piscinas cubiertas de tomar medidas preventivas para prevenir y controlar la bacteria biológica de la Legionella.

La contaminación biológica en una piscina está directamente relacionada con tres parámetros:

  • El nivel de cloro libre en el agua
  • Las condiciones de uso de la piscina
  • En nivel higiénico de los usuarios
  • El estado de salud de los usuarios
  • Aunque se establezcan las correspondientes instrucciones por lo que hace referencia al tercer y cuarto puntos, es evidente que el control de la contaminación debe basarse en los dos primeros.

    El nivel de cloro libre debe limitarse entre 0,5 y 2,0 ppm, mientras que el combinado debe ser inferior a 0,6 ppm; si se emplea ozono, su concentración en agua debe alcanzar 0,4 ppm antes de la desozonización.

    Por otro lado, deben existir instrucciones de uso que limiten al máximo la posibilidad de contaminación biológica del agua y del ambiente.

    Son factores que favorecen la contaminación biológica, entre otros:

  • Un elevado aforo (alcanzar el aforo máximo de la instalación es un factor de riesgo importante).
  • Un nivel de promiscuidad elevado, por contacto o intercambio de objetos personales
  • La existencia en una atmósfera demasiado húmeda y templada, normalmente por falta de renovación suficiente del aire.
  • El uso extensivo de revestimientos rugosos, para evitar deslizamientos, que retienen el agua.
  • Finalmente, también hay que tener en cuenta que la presencia de los agentes de limpieza y desinfectantes de la piscina, sobre todo en piscinas cubiertas, produce irritaciones locales, con la consecuente debilitación de la piel y las mucosas.

    BIBLIOGRAFÍA

    – NTP 689: Piscinas de uso público (I). Riesgos y prevención.
    – NTP 690: Piscinas de uso público (II). Peligrosidad de los productos químicos.
    – RD 742/2013, de 27 de septiembre por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de las piscinas.
    – RD 830/2010, de 25 de junio, por el que se establece la normativa reguladora de la capacitación para realizar tratamientos con biocidas.

    Si te ha parecido interesante compártelo en las redes sociales, y no olvides suscribirte para recibir todos los meses los mejores artículos del blog en tu correo.

    foto_sonia2Sonia García Romero.
    Ingeniera Civil, Técnica de Prevención de Riesgos, Formadora.
    “En búsqueda activa de empleo”
    Tfno.: 639.454.354
    Email: sgarcia040675@hotmail.com

    About the Author

    Sonia García Romero

    No Comments

    Deja un comentario

    Uso de cookies

    Usamos cookies propias y de terceros, con finalidades de análisis, seguridad y gestión de preferencias. Si continua navegando, entendemos que acepta nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

    ACEPTAR
    Aviso de cookies