Control del uso de EPIS y problemas de la salud que producen (1)

epis_seguridad

INTRODUCCIÓN

Todos los trabajadores están expuestos a una serie de riesgos, la mayor parte de ellos prevenibles de forma colectiva, pero en algunas ocasiones, estas medidas no llegan a ser del todo eficaces por lo que es necesario el uso de equipos de protección individual. 

Estos equipos están destinados a ser llevados por los trabajadores para protegerles de los riesgos que pongan en peligro su seguridad, o perjudiquen su salud en el ámbito del trabajo.

Sin embargo, estos equipos de protección individual son capaces, por sí mismos, de crear efectos indeseables en la salud de los trabajadores, derivados de su utilización. 

Vamos a poner en conocimiento de los trabajadores, a través de este artículo, la información disponible acerca de los equipos de protección individual, para que sean capaces de utilizarlos con un enfoque preventivo y de adaptación a los riesgos y a los factores personales propios de cada individuo.

MARCO LEGAL

Artículos 5, 6 y 17 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos laborales.

REAL DECRETO 773/1997, 30 de mayo, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual.

REAL DECRETO 1407/1992, de 20 de noviembre, por el que se regula las condiciones para la comercialización y libre circulación intracomunitaria de los equipos de protección individual.

REAL DECRETO 159/1995, de 3 de febrero, por el que se modifica el Real Decreto 1407/1992, de 20 de noviembre.

GUIA TÉCNICA del INSHT.

DEFINICIÓN

Un equipo de protección individual (EPI) es cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin (R.D. 773/1.997, de 30 de Mayo).

Sin embargo, esta definición cuenta con algunas excepciones como son:

• La ropa de trabajo corriente y los uniformes que no estén específicamente destinados a proteger la salud o la integridad física del trabajador.
• Los equipos de los servicios de socorro y salvamento.
• Los equipos de protección individual de los militares, de los policías y de las personas de los servicios de mantenimiento del orden.
• Los equipos de protección individual de los medios de transporte por carretera.
• El material de deporte.
• El material de defensa o de disuasión.
• Los aparatos portátiles para la detección o señalización de los riesgos y de los factores de molestia.

TIPOS DE EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

El Real Decreto 773/1997 clasifica a los EPIS en varios grupos atendiendo éstos a las distintas partes del cuerpo que van a proteger. Su clasificación sería:

1. Protectores de la cabeza (Cascos de seguridad, Cascos de protección contra choques e impactos, …).

2. Protectores del oído (Protectores auditivos tipo «tapones», auditivos desechables o reutilizables, Protectores auditivos tipo «orejeras», Cascos antirruido, …)

3. Protectores de los ojos y de la cara (Gafas de montura, Pantallas faciales, Pantallas para soldadura, …)

4. Protección de las vías respiratorias (Equipos filtrantes, Equipos aislantes, Equipos respiratorios, …)

5. Protectores de manos y brazos (Guantes de diferentes materiales, Manoplas, Manguitos y mangas,…)

6. Protectores de pies y piernas (Calzado de seguridad, Calzado frente a la electricidad, Polainas, Rodilleras,…)

7. Protectores de la piel (Cremas de protección y pomadas)

8. Protectores del tronco y el abdomen (Chalecos, chaquetas y mandiles, Cinturones de sujeción del tronco, Fajas y cinturones antivibraciones, …)

9. Protección total del cuerpo (Equipos de protección contra las caídas de altura, Dispositivos anticaídas deslizantes, Arneses, Cinturones de sujeción, Ropa de protección, Ropa antipolvo, Ropa antigas, …)

FACTORES PERSONALES QUE CONDICIONAN EL USO DE EPIS

– Forma/tamaño.
– Dermatitis.
– Sudoración.
– Mala adaptación.
– Alergias /dermatitis. Su presencia va a desaconsejar el uso de determinados guantes, ya que las lesiones pueden agravarse.
– Alergia a determinados productos. (alergia al látex, por ejemplo).
– Dermatitis. Inflamación de la piel que puede deberse a múltiples causas (alergias, irritantes, etc.).
– Quemaduras por mala protección de la piel.
– Hiperhidrosis. Sudor excesivo. Esto va a agravar los efectos de la oclusión, producida por materiales impermeables, y además tampoco se van a tolerar bien los guantes de cuero.

La semana que viene continuaremos con la segunda parte de este artículo. Si te ha parecido interesante compártelo en las redes sociales, y no olvides suscribirte para recibir todos los meses los mejores artículos del blog en tu correo.

foto_sonia2Sonia García Romero.
Ingeniera Civil, Técnica de Prevención de Riesgos, Formadora.
Tfno.: 639.454.354
Email: sgarcia040675@hotmail.com
Linked-in: https://www.linkedin.com/profile/view?id=121082063

About the Author

Sonia García Romero

No Comments

Deja un comentario

Uso de cookies

Usamos cookies propias y de terceros, con finalidades de análisis, seguridad y gestión de preferencias. Si continua navegando, entendemos que acepta nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies