Cómo es el protocolo de actuación ante un caso sospechoso de Ébola

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La detección precoz y el estudio de los contactos del paciente es muy importante. El aislamiento del paciente es la primera medida que se toma ante un posible caso de ébola.

La epidemia del ébola destacada desde el mes de marzo de 2014 sigue sin paralizarse. Los protocolos de actuación ante un posible caso de ébola son muy importantes para evitar el contagio del virus.

1. El aislamiento, la primera medida.

El ébola no se transmite por el aire, pero sí lo hace mediante las secreciones como la saliva, la sangre o el sudor. Por este motivo, el contacto directo con el enfermo resulta tan peligroso.
Es importante aislar al paciente una vez se sospecha que puede haber contenido la enfermedad. De esta manera se evita que el virus, con una tasa de mortalidad que supera el 50%, se propague por el resto de la población. En España, a fecha de 7 de octubre de 2014, permanecen aisladas más de 30 personas al ser casos sospechosos.
Si un presunto o posible caso de ébola es enviado a casa en lugar de ser aislado se produciría un fallo en el protocolo diseñado por Sanidad.

2. Notificación de casos.

El Ministerio de Sanidad ha especificado que los médicos que detecten un
caso, deben notificarlo de forma urgente a los Servicios de Salud Pública de las Comunidades Autónomas y desde ahí al Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio.

3. Estudio de los contactos.

Una vez el paciente ha sido aislado, es fundamental estudiar los posibles contactos que ha tenido el paciente con otras personas. Existen dos tipos de contactos principales:

– Contacto estrecho (alto riesgo): directo con un paciente sintomático o con su sangre, orina o secreciones, o con sus ropas, ropa de cama; ha atendido al paciente o manejado sus muestras sin las medidas de protección.

– Contacto casual (bajo riesgo): coincidencia en un mismo espacio con un paciente sintomático, pero sin contacto físico directo con él ni con sus fluidos corporales.

4. Las protecciones del personal sanitario.

Para el transporte del paciente se debe utilizar una ambulancia especialmente preparada y cuyo personal debe portar el equipo de protección adecuado (EPI).

Además, en el tratamiento en el hospital el personal también debe llevar estos trajes de protección y establecer turnos para entrar en la sala aislada. La idea es reducir al máximo posible el tiempo de contacto con el paciente. El personal del hospital de limpieza y los manipuladores de ropa deben usar el traje adecuado al manipular o limpiar el material o superficies potencialmente contaminadas.

La ropa contaminada debe ser incinerada para evitar que las secreciones de la misma puedan contagiar a alguien.

A continuación se exponen las principales diferencias sobre el papel de las indicaciones de la OMS y de la Consejería de Sanidad madrileña en cuanto a qué equipación es necesaria, instrucciones para ponérsela y quitársela, y cómo ponerse y quitarse los guantes.

Equipación necesaria

La OMS y la Consejería de Sanidad coinciden en general en la equipación que tienen que tener disponible los profesionales sanitarios con pequeñas diferencias en cuanto a sus características. El equipo está compuesto de:

Bata: la consejería especifica que sea una pieza desechable de manga larga y que cubra la ropa o equivalente. Asimismo, que sea impermeable en caso de poder estar en contacto con fluidos corporales y preferiblemente con apertura posterior. En ninguna de las dos instituciones se indica el nivel de seguridad de este Equipo de Protección Individual (EPI).

Guantes: la consejería indica que se usen dobles guantes de nitrilo o látex preferentemente.

Mascarilla quirúrgica: en el protocolo madrileño especifica que es para usar a menos de un metro del paciente o para realizar cualquier procedimiento. Para casos confirmados el documento señala que en casos de aspirar el tracto respiratorio, intubación o broncoscopia, entre otros, se recomienda “usar mascarilla al menos con respirador de nivel FFP2” (hay un total de tres niveles).

Gafas o pantalla facial.

Gorro en caso de exponerse a salpicaduras u otros fluidos corporales.

Calzado: la OMS recomienda usar botas de goma, mientras que la institución madrileña habla de tener calzas impermeables hasta la rodilla.

Líquido desinfectante: solo la OMS.

Procedimiento para ponerse el equipo

Las instrucciones para ponerse la equipación, en el caso de la OMS están encabezadas por esta indicación: el proceso de vestirse y desvestirse debe estar supervisado por otro miembro entrenado del equipo y las instrucciones se deben mostrar en la pared del vestidor y en la sala para desvestirse.

El protocolo madrileño no obliga a supervisar el proceso de vestirse y desvestirse.

Esta instrucción no está incluida en el protocolo madrileño, aunque en el caso de la habitación de aislamiento del Hospital Carlos III se observó el interior a través de una cámara que no registra los movimientos de los sanitarios (fallo del protocolo a la hora de supervisar el vestirse y desvestirse de la enfermera con ébola, Teresa Romero).

En cuanto al resto del procedimiento para ponerse la equipación, tanto la OMS como la Consejería de Madrid recogen instrucciones similares siendo las de la organización mundial algo más precisas.

Asimismo, en ambos casos se indica que el profesional tiene que lavarse las manos. Antes de colocarse los guantes, según la OMS, antes de ponerse el equipo de protección, según la consejería.

Instrucciones para quitarse la equipación

El procedimiento para quitarse el equipo aparece muy detallado en el protocolo de la consejería madrileña. Indica incluso en qué lugares debe el profesional retirar el EPI: dentro de la habitación de aislamiento empezar a quitarse el primer par de guantes, las calzas, la bata y el protector ocular.

Ya fuera de la habitación retirar la mascarilla, el segundo par de guantes y lavarse las manos según las indicaciones de la OMS.

Sobre el procedimiento para quitarse los guantes, ambas organizaciones ofrecen unas instrucciones aparte y muy específicas, dado que son las extremidades que entran en contacto con el paciente y pueden tener contaminación de los fluidos de la persona infectada.

En este caso, con una mano se retira un guante, y sin soltarlo se debe proceder a retirar el segundo desde la parte interior, desenrollándolo hasta envolver el primer guante retirado, siempre con cuidado de no tocar el antebrazo y depositarlos en un recipiente de desechos.

INFOGRAFÍA DEL PROTOCOLO PARA PONERSE Y QUITARSE LA EQUIPACIÓN PARA TRATAR EL ÉBOLA

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5. Las pruebas diagnósticas.

Para el diagnóstico del ébola, se deben enviar muestras de sangre al laboratorio del Centro Nacional de Microbiología. Si se confirma un caso de ébola el paciente deberá someterse a una nueva prueba para confirmar la presencia de la enfermedad.

6. El período de cuarentena.

Los síntomas del ébola pueden aparecer en un período de 21 días desde que se ha tenido contacto con el paciente. Por este motivo, desde la Organización Mundial de la Salud, recomiendan el aislamiento de los casos sospechosos durante tres semanas.

Si tras este período no se han presentado síntomas se puede decir que el paciente no ha contraído ébola.

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foto_soniaSonia García Romero.
Coordinadora de Seguridad y Salud y Técnica de Prevención en búsqueda activa de empleo.
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Sonia García Romero

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